El lanzamiento de la nueva línea de tonos Nude de Mac fue la excusa perfecta para que dieramos forma a una idea muy bizarra, invitar a los asistentes a desnudarse en una rave, típica de la ciudad de Berlín. El resultado es que este concepto se catapultó en tres eventos por tres ciudades de España en las que los invitados se desnudaron metafóricamente, y alguno de manera literal.
Las tiendas de Madrid, Valencia y Barcelona se convirtieron por un día en clubes exclusivos en los que las fotografías estaban prohibidas. Se formaron colas kilométricas de curiosos que querían adentrarse en la experiencia y completar las 4 pruebas que se planteaban, entre ellas hacerse una gema dental o escribir con pintalabios sobre un modelo.
Casi mil invitados pasaron a “desnudarse” a las tiendas Mac de Madrid, Barcelona y Valencia, aumentando el tráfico en un 31%. Además, las fachadas de cada ciudad atrajeron múltiples miradas curiosas y cientos de posts en redes sociales preguntándose por la experiencia secreta que se escondía tras la cortina.

Junio, dos ciudades y mucho calor. Un contexto poco amable con el que convivimos durante dos semanas para presentar con éxito los nuevos labiales de MAC Cosmetics.
No buscabamos un lanzamiento tradicional. Se quería conseguir impacto e interacción llevando la acción MAC a dos puntos estratégicos: la Plaza de Pedro Zerolo en Madrid y la Estación del Norte en Valencia. Todo ello con un objetivo muy claro en mente: conquistar a la Generación Z a través de una experiencia 100 % viralizable.
Para ello, se personalizaron íntegramente dos contenedores que viajaron entre Madrid y Valencia ofreciendo a los cientos de seguidores de la marca un recorrido interactivo en el que podían probarse el producto, personalizar su funda de móvil o llevarse una foto y un helado de recuerdo. La acción fue todo un éxito, con una asistencia de más de 3.200 personas que agotaron hasta la última muestra y helado.

MAC Cosmetics confió en El Baúl de las Piqué para llevar a tienda su campaña global de bases con Kris Jenner al frente, con un objetivo claro: que más gente probase el producto y eligiera su acabado ideal, mate o glowy, en las tiendas de Madrid y Bilbao. Durante dos días, ambos espacios se transformaron en un estudio de fotografía, con focos, flashes, lonas de campaña a medida y una foto en movimiento sobre cinta de correr cuyos retratos formaban un moodboard digno de backstage de desfile.
El momento más comentado fue un juego interactivo en pantalla táctil, donde había que detectar qué tono de base era distinto entre decenas de círculos de color, con un ranking que se actualizaba en directo y premios de hasta 2.000 € en producto, además de una plaza en la PR list de MAC para la persona ganadora. El resultado: colas constantes en ambas ciudades y unas ventas que casi cuadruplicaron las del año anterior.
